
Por JUAN JOSÉ FEIJOO
Doscientos treinta sacerdotes y dieciocho prelados participaron el pasado sábado en la ceremonia de la toma de posesión del nuevo obispo de la diócesis de Ourense, Leonardo Lemos Montanet, en un acto religioso al que asistieron, entre otras personalidades, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo; el delegado del Gobierno en Galicia, Samuel Juárez; el alcalde de Ourense, Francisco Rodriguez; el conselleiro de Educación, Ordenación Universitaria y Cultura, Jesús Vazquez, el presidente de la Diputación Provincial, Jose Manuel Baltar y el alcalde de Santiago de Compostela, Gerardo Conde Roa, entre otras autoridades civiles y militares de la provincia.
La jornada comenzó por la mañana con la presentación del obispo electo en la parroquia de A Corna, en San Cristovo de Cea, la primera que se encuentra al llegar a la diócesis desde Santiago de Compostela. Allí recibió el saludo del obispo de Tui-Vigo y se celebró un acto mariano para, a continuación, visitar Oseira; donde fue recibido por el abad. Posteriormente, a las 15.15 horas fue recibido por las autoridades, el alcalde, Francisco Rodríguez; el presidente de la Diputación, Manuel Baltar, y el subdelegado del Gobierno, Roberto Castro, en el entorno de los jardines del Padre Feijóo, una de las antiguas puertas de la ciudad; y a través de la calle Lamas Carvajal se desplazaron en procesión hasta la iglesia de Santa Eufemia y, desde ahí , al tempo catedralicio, al que accedieron por la escalinata de la entrada principal acompañados por la Real Banda de Gaitas de la Diputación que les hizo el pasillo de honor.
La solemne liturgia de la ordenación episcopal fue presidida por el arzobispo de Santiago, Julián Barrio, y contó con la intervención del nuncio del Papa, Renzo Fratini. El arzobispo de Santiago dio gracias a Dios porque "ha estado grande con nosotros y estamos alegres"; al tiempo que evidenció su confianza en que «con el mismo amor por Cristo y el mismo celo por las almas, llevará a cabo en los nuevos campos de acción pastoral el ministerio que hoy se le confía con la ordenación episcopal».
Por su parte, el Nuncio de su Santidad puso de manifiesto que el obispo “debe se maestro y testigo de la fe. Un evangelizador en el contexto de hoy en día, en el que prima la Nueva Evangelización, en los diversos ambientes de la Diócesis” añadió que también debe ser “un hombre de comunión, cuidando la unidad de su presbiterio, sus necesarios colaboradores inmediatos”.
El nuevo obispo, Leonardo Lemos reconoció que en este momento "son muchos los sentimientos que se agolpan en mi corazón",
y recordó a todos los sacerdotes presentes que "necesito sentiros cerca ya que estamos unidos por unos vínculos sacramentales". "Deseo que mi casa esté siempre abierta para vosotros que lleváis el peso de los trabajos del ministerio pastoral", les dijo. Uno de sus objetivos pastorales será el Seminario y las vocaciones. En este punto señaló que "si tenemos buenos sacerdotes habrá vocaciones para la vida religiosa, misionera y monástica".
Tras referirse a su paso como director del Instituto Teológico Compostelano y el Instituto Superior de Ciencias Religiosas, monseñor Leonardo Lemos habló de la importancia de la familia, “sin ella no serían posibles momentos como éste” y también mandó un mensaje a la juventud, “no tengáis miedo a abrir vuestras vidas a Jesucristo. El es el gran amigo que está siempre a vuestro lado y que nunca os traicionará”.
El nuevo prelado de la diócesis de Ourense, que sustituye a monseñor Luis Quinteiro Fuiza, quien estuvo once años en este ejercicio pastoral, fue felicitado no solo por la curia, sino por parte del numeroso público que atestaba el templo catedralicio y por toda la representación institucional que le acompañó en esta ceremonia.
EN LA IMAGEN SUPERIOR, consagración del nuevo obispo.
INFERIOR, vista del templo con las principales autoridades en los primeros bancos.
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